El principio de la campaña corcera se inauguraba este año 2025 con multitud de dificultades para los apasionados al pequeño cérvido. Recechos interrumpidos por la inoperancia de la aplicación que regula ese control telemático de capturas de caza, cazadores obligados a permanecer varias horas junto a los corzos abatidos porque no podían moverlos al no funcionar el sistema telemático… Un caos total que convirtió las experiencias de caza en un martirio.

Un control de la actividad cinegética mal acogida por los cazadores
Algo que se venía denunciando por expertos en materia tecnológica y legal tras estudiar la Orden MAV/258/025. Este sistema de control nacía con el objetivo administrativo para garantizar el cumplimiento del plan cinegético y acreditar la legítima procedencia de las piezas de caza o de sus partes durante su traslado. Pero la tecnología desarrollada por Cesefor, además de producir un profundo rechazo entre los cazadores, no funcionó.
Ahora ha sido el partido político Vox el que ha pasado a la acción y ha hecho público que el pasado 25 de abril presentó un recurso al alto tribunal para anular Resolución de la Dirección General de Patrimonio Natural de la Junta de Castilla y León por la que se establecen los requisitos para acceder, utilizar y registrar datos en el sistema de control telemático de las capturas de caza en los cotos de Castilla y León para el traslado de las piezas de caza o sus partes. Pero la Junta no respondió, por lo que el Grupo Parlamentario llevó la petición ante el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León.
La justificación la detallan de la siguiente manera: “Consideramos que la Orden actual amenaza gravemente al sector de la caza, con una normativa impuesta sin consenso, sin respaldo técnico y alejada de la realidad del campo. Para Vox, la obligatoriedad de ese control telemático debería sustituirse por una voluntariedad dependiente de cada cazador.





