Es el tercer cochino con boca cazado por el madrileño en los últimos meses en el coto social de San Martín de Valdeiglesias, municipio perteneciente a la Comunidad de Madrid. El 8 de julio cazó un jabalí de 130 kilos cuando cruzaba una parcela en barbecho. Lo derribó a 90 metros de distancia. A finales de mayo abatió un macho de 90 kilos en un viñedo.

Jabalí de 130 kilos cazado a primeros de julio.
Rehalero, podenquero y esperista
Javier Rodríguez, apodado Risi, es un cazador de 30 años nacido en San Martín de Valdeiglesias. Pese a que no ha nacido en una familia de cazadores, es un gran aficionado al podenco andaluz, al perro de rehala y al aguardo de cochinos. Sus mentores en la caza son su tío Enrique y Luis, el cuñado de su hermano.
Sus primeros pasos en la caza los dio en la menor. Su familiar lo apuntó en el coto de la localidad con tan solo seis años. Actualmente tiene una recova de podencos de Cuevas de San Marcos, acompaña a su cuñado con la rehala y realiza esperas al jabalí por control de daños a la agricultura.

Jabalí abatido a finales de mayo en las viñas.
Un especialista en la caza del jabalí
Javier obtuvo el permiso de armas y la licencia de caza a los 22 años. Pese a que lleva tan solo ocho años oficialmente como cazador, cuenta en su haber con un jabalí medalla de plata y varios ejemplares con notables trofeos.
El sábado realizó una espera en un lugar del coto emblemático para él. Tenía localizado un cochino en un almendral cercano a un terreno de su propiedad. A las 22:00 horas se colocó en el apostadero. El sitio elegido era una piedra que le trae grandes recuerdos de su madre fallecida en el año 2018.
A las 23:30 horas entró el cochino. Lo abatió de un único disparo con su rifle Bergara Monitorio del calibre .308. Pesó 90 kilos y de su mandíbula inferior sobresalen 8 centímetros.

Jabalí medalla de plata abatido por el cazador. A la derecha, el cazador junto a Soledad, su madre.





