Era un macho de unos 170 kilos de peso. Lo encontró un vecino que paseaba junto al río Degaña, entre las localidades de Cerredo y Degaña, dentro del Parque Natural de las Fuentes del Narcea. Enseguida se movilizó a una patrulla del Seprona y a agentes de la Fundación Oso Pardo. Allí lo encontraron atrapado por un lazo ilegal de acero, método prohibido por la ley medioambiental vigente.
Abierta una investigación para encontrar al responsable
El cuerpo especial de protección de la naturaleza ha abierto una investigación para intentar esclarecer los hechos y, sobre todo, identificar a la persona o personas responsables de colocar el lazo. El cadáver del oso pardo ha sido trasladado al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Sobrescobio, donde se le practicará la necropsia para determinar con exactitud las causas de la muerte.
La población de oso pardo en la cordillera Cantábrica se estima en unos 300 ejemplares, por lo que la muerte de un macho adulto supone un relevante impacto en la estructura social y reproductiva de la especie en esta zona.





