PADIS nace en el municipio sevillano de Fuentes de Andalucía en el año 1996. Se trata de un servicio público y gratuito para todas las personas con capacidades diferentes y para sus familiares. El objetivo de la iniciativa es conseguir la integración social de la persona con discapacidad.
Actualmente, el Patronato Municipal de Discapacitados Físicos, Psíquicos y Sensoriales de Fuentes de Andalucía está desarrollando tres programas: Campaña de Sensibilización Social hacia las Personas con Discapacidad, Actuación grupal y Fisioterapia.

Beneficios de la terapia con aves rapaces en personas con discapacidad
Según Magic Eagle, asociación presidida por la cetrera gaditana Macarena Rodríguez, «entre los beneficios que se consiguen con esta terapia en usuarios con distintos síndromes o discapacidades se encuentran aumentar las capacidades comunicativas y de adaptación, la reducción de conductas agresivas, el desarrollo de la empatía, la mejora de la atención y concentración, la reducción de la ansiedad, mejora de habilidades sociales o el aumento de la coordinación psicomotriz».
En las personas con Alzheimer, interactuar con aves rapaces mejora la autoestima del paciente, colabora para estimular el sistema cognitivo y las emociones, y ayuda a ganar más confianza y seguridad en sí mismos.

Un ayuntamiento volcado con las personas con discapacidad
El consistorio de Fuentes de Andalucía ha llevado a sus guardas rurales, entre ellos nuestro colaborador Miguel Osuna, hasta la sede de PADIS.
El guarda rural comparte con los usuarios de Club de Caza su experiencia.
«Una mañana especial con las rapaces y la naturaleza en el Patronato Municipal de Discapacitados Físicos, Psíquicos y Sensoriales. Hemos tenido la oportunidad de visitar el centro PADIS para compartir con estas maravillosas personas nuestro amor por la naturaleza y las aves rapaces. Allí nos hemos encontrado con un colectivo que, aunque sea considerado con capacidades diferentes, posee una sensibilidad profunda para sentir, para observar con el alma y valorar lo esencial.
Las rapaces despertaron sonrisas, admiración y una conexión sincera. Hoy no solo hemos mostrado aves, sino que hemos recibido una lección de humanidad, ternura y cariño».






