Los ayudantes de cuatro patas llevan décadas, incluso siglos, sirviendo a las autoridades de multitud de países. Las unidades caninas o K9 se han convertido en imprescindibles en tareas como la detección de drogas, explosivos, búsqueda de personas desaparecidas o sepultadas, así como en otras operaciones y labores especiales en las que sus sentidos más desarrollados, como es el olfato.
Concretamente en España, en la actualidad la Policía Nacional cuenta con ‘agentes’ caninos adiestrados para los siguientes trabajos:
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Detección de Explosivos.
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Detección de Drogas.
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Defensa y ataque.
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Rescate y Salvamento.
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Detección de Acelerantes del Fuego (D.A.F).
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Búsqueda y Localización de Restos Humanos (R.E.H.U).
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Detección de Billetes de Curso Legal (B.C.L).
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Localización de Personas Ocultas (L.O.P.O).
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Búsqueda y localización de armas de fuego.
El perro siempre ha destacado como especie adiestrable y que demuestra una elevada capacidad de aprendizaje. Pero en países como Rusia, adiestrar otros animales para labores mucho más lúdicas que nada tienen que ver con el servicio público resulta más común. Vemos a animales como el gran oso pardo que traemos hoy a esta web ataviados con un chaleco de la policía rusa, posando y caminando junto a una periodista que ha publicado el sorprendente vídeo.
¿Un oso policía o un atractivo turístico para ganar dinero?
Atado con una cuerda, el oso camina junto a la mujer ataviada con el uniforme de la Policía Turística de Rusia. Ante lo sorprendente de los hechos, hemos buscado alguna referencia en los medios de comunicación del país y únicamente hemos encontrado una pequeña publicación de hoy 16 de julio basada en el mismo vídeo con el siguiente texto: «El Ministerio del Interior ruso ha comenzado a utilizar osos en lugar de la policía montada tradicional. Según representantes de la agencia, los osos no solo están perfectamente adaptados al duro clima, sino que también realizan una excelente labor de mantenimiento del orden público».
«Un caballo es bueno, pero un oso es mejor. Es patriota, no le teme al frío ni a la multitud, e inspira respeto a primera vista», dijo uno de los policías.
Una información de dudosa credibilidad proviniendo de un medio de difusión de rumores e historias personales. Sobre todo, en un país donde los animales amaestrados se convierten en atractivo turístico de visitantes que desean llevarse imágenes tan sorprendentes como estas para el recuerdo o para publicar en redes sociales.





