Emilio García es un podenquero nacido en Utiel, municipio situado en la comarca de Utiel-Requena, en la provincia de Valencia. El cazador lleva más de media vida cazando el conejo a garrote con xarnegos valencianos y podencos andaluces. Hace dos años se inició en la caza del jabalí y en el rececho del corzo.
Los podencos del cazador capturan el corzo en una zona de adiestramiento, sin que pueda hacer nada para evitarlo
El sábado, Emilio y su tío decidieron dedicar la mañana a campear sus xarnegos, raza de perro originaria de la Comunidad Valenciana, y podencos andaluces en una zona habilitada para tal fin en el coto social de Utiel. Se trata de una mancha de monte denso y cortafuegos. En el terreno, la densidad de conejos es baja, pero la salida al campo le sirve a los perros como preparación para el inminente inicio de la temporada.

Mientras el cazador y su tío caminaban por uno de los cortafuegos, oyeron a los perros ladrando de parada en una hondonada. El sonido de las ladras no era el habitual, lo que puso en alerta a los podenqueros. Ante la insistencia de los canes, Emilio penetró en la espesura para acceder al lugar en que estaban los perros.
En un primer momento pensó que se trataba de un jabalí. Al llegar a los podencos, los encontró junto a un corzo sin vida. La cabeza del macho estaba coronada por una espectacular peluca. El cazador no sabía de la existencia de un ejemplar con estas características en la zona de adiestramiento.

Corzos peluca
Los ejemplares que presentan este tipo de trofeo sufren una malformación de la cuerna causada por alteraciones hormonales. La falta de testosterona impide que el corzo desmogue, lo que provoca que la cuerna siga creciendo y desarrollándose. La borra permanece, dando el aspecto de una «peluca».
Esta condición está provocada por lesiones o infecciones en los testículos, la castración del animal o causas genéticas.






