Algunos de sus poco más de 22.600 habitantes realizaron la misma llamada al teléfono 112 de emergencias. El mensaje se repetía, denunciando la presencia de un macho de cabra hispánica encaramado a los tejados de las viviendas del casco urbano. La primera llamada se efectuó a las 16:20 horas. El animal había sido visto en las proximidades del centro de salud. Otro de los informantes aseguraba que llevaba días viéndolas y escuchándolas: “Por las noches las oímos pisar por los tejados delas casas”.
No fue el único ejemplar de la especie que fue grabado por los vecinos del pueblo. Otras cabras jóvenes pasaron junto a un almacén de materiales de construcción.
¿Por qué las cabras bajan al pueblo?
Con el verano a punto de entrar en escena, pero con las altas temperaturas ya habituales en nuestro país, los animales que no encuentran recursos alimenticios o hídricos en el medio natural abandonan su hábitat y se dirigen allí donde pueden encontrar agua y alimento. Las fuentes públicas y parques urbanos ofrecen todo esto a los animales, convirtiéndose en el principal factor de la entrada de distintas especies en pueblos y ciudades. Por esto, resulta común encontrar cada vez más palomas, ardillas, conejos, murciélagos y, en los últimos años, especies mayores como jabalíes, ciervos, corzos y cabras monteses.





