Sube el volumen y no pierdas detalle del tremendo sonido que efectúa el choque entre la cabeza del jabalí y el frontal del coche. Un estruendo altísimo que se suma al impacto de las imágenes, en las que el animal, de un tamaño mediano y que no supera los 70 kilos de peso, ha acabado en mitad de una concurrida calle de cuatro carriles de circulación de vehículos.
A pesar de la violencia del golpe, el jabalí no pierde la verticalidad. No cae al suelo en momento alguno. Al contrario, tras alejarse del coche que le ha golpeado, se detiene unos momentos y reemprende la marcha.





