Antonio García es un gestor de cotos de caza menor con más de dos décadas de experiencia. A primeros de siglo adquirió una finca en Alcázar de Venus, pedanía perteneciente al municipio de Órgiva, en la provincia de Granada. En ella apenas había perdices y conejos, y sí un gran número de zorros y jabalíes. Pese a que el terreno tampoco era propicio para la reproducción de pájaros y lagomorfos, gracias a una impecable gestión ha logrado convertir el acotado situado en la Alpujarra granadina en un paraíso de la caza menor.
Comida para los zorros y los jabalíes
El granadino, tras haber intentado controlar de manera convencional las poblaciones de ambas especies, finalmente ha decidido «hacerles la vida más fácil». Según el cazador, «muchos me tildarán de loco por proporcionar alimento a los cochinos y zorros en mi coto de caza, ya que de esta forma posiblemente atraeré a la finca a los ejemplares que habitan en los acotados limítrofes.
En mi caso estoy rodeado de cotos sociales y próximo a un parque natural, terrenos en los que se hace poca o ninguna gestión de estas especies. Mi experiencia me dice que un cochino bien alimentado no necesita buscar gazaperas o nidos. Depredará únicamente lo que se ponga en su camino a siembras o cebaderos. Respecto a los zorros, es más complejo su control, pero proporcionándoles algo de comida de manera indirecta, con la carne de los jabalíes heridos que no son recuperados en las esperas, se disminuye notablemente su instinto de predación. Para mí, es el peor enemigo para los pollos y nidos de perdiz roja«.
Para recibir asesoramiento cinegético por parte de Antonio García, responsable de la Granja de perdices El Carbonero, puedes llamar al número de teléfono 667786863.






