El pequeño cérvido, un macho de corta edad, intentó entrar a través de los barrotes metálicos. Consiguió introducir la cabeza, el cuello y la mitad del cuerpo. Pero al llegar a los cuartos traseros, la cadera y las patas se convirtieron en un tope insalvable y su cuerpo quedó preso allí.
Afortunadamente, vecinos de Villares de la Reina que pasaron por la zona avisaron a la Guardia Civil, que movilizó una patrulla del Puesto de esta localidad salmantina. Poco después el corzo fue liberado y llevado a una zona donde volvió a su hábitat natural, lejos de la urbe.
Así lo anunciaban las redes sociales del Instituto Armado:
“Guardia Civil de Salamanca recibió atraves del C.O.C 062, nuestro Centro Operativo Complejo, el aviso de que un corzo había quedado atrapado en la valla perimetral del estadio Helmantico en la localidad de Villares de la Reina(Salamanaca).
De inmediato se movilizó a una patrulla del Puesto de Villares de la Reina, consiguiendo liberar al animal”.





