Mel, hija de Liliana y Jorge, acompaña a sus padres de caza siempre que el entorno lo permite. La niña ha heredado la pasión por la caza y los perros de sus progenitores. Su padre, Jorge Faria, es un especialista en esperas nocturnas y es propietario de una página de Facebook en la que comparte sus experiencias cinegéticas. Los colmillos de uno de los últimos cochinos abatidos por el esperista tienen una longitud de 19 centímetros y de 2,3 de grosor.
Rececho de ciervo en montaña
El pasado sábado, una cazadora portuguesa cumplió su sueño de abatir un venado. Lo logró con la mejor de las compañías, su marido y su hija. El ejemplar fue abatido en los terrenos gestionados por la Asociación de Cazadores y Pescadores de Góis, freguesía portuguesa situada en el concejo del mismo nombre. La orografía del terreno puso a prueba la forma física de los cazadores.
Al llegar a la cordillera, estuvieron varias horas observando el monte. Trataban de localizar un ejemplar con las características que buscaban. Tras seleccionar el animal a abatir, iniciaron la aproximación. El acercamiento fue difícil. Fue justo antes de anochecer cuando pusieron al ciervo a tiro del rifle Sauer 101 GTI del calibre 7 mm RM de la cazadora.

Rastreo del ciervo entre la arboleda
Pese a que la bala alcanzó su objetivo, tuvieron que esperar a la mañana siguiente para recuperar el venado. Apenas amaneció el día, comenzaron la búsqueda del macho en el lugar del lance. Lo encontraron a 500 metros del claro del bosque en el que lo habían visto por última vez.






