Vive en el cortijo de un coto de caza menor de Las Cabezas de San Juan. Es mujer y madre de guarda rural. Ha criado a seis hijos en plena naturaleza y aún ha tenido tiempo de ayudar a su marido a gestionar la caza de una finca de 1.200 hectáreas.

Isabel y Francisco en el cortijo.
Una vida dedicada al cuidado de sus hijos y de la fauna silvestre
Isabel es madre de José Luis y Fran, colaboradores habituales de Club de Caza. Hoy este medio digital desea rendir homenaje a las parejas de los Guardas Rurales. La andaluza se casó hace ya más de 50 años con Francisco García, pese a que era sabedora que también se iba a ver obligada a convivir con su profesión. Durante más de 40 años, Francisco ha sido el guarda de una finca sevillana. En el transcurso de este periodo, ha criado a sus seis hijos y ha apoyado a su marido en su trabajo. Han sido muchas las noches que ha pasado en vela evitando junto al guarda que los furtivos les robaran uno de los mayores tesoros que esconde el sur de España, la perdiz roja autóctona.

Isabel.
De ella y de su esposo, sus hijos han heredado su pasión por la naturaleza. José Luis, el benjamín de la familia, es actualmente el guarda rural del coto de Sevilla. Actualmente, pese a su edad, ayuda a su hijo a proporcionar agua y alimento a la fauna y si es necesario ser sus ojos en el acotado.
Perdices se acercan a Isabel
Y gracias a este trabajo y a su dedicación, Isabel ha podido disfrutar de escenas como la que hoy comparte con todos nosotros. Se trata de una nidada de perdiz roja compuesta por un ejemplar adulto y varios pollos casi igualones que aprovechan para restregar sus plumas con la arena de un camino de tierra, muy cerca de la mujer.







