Todo comenzó con la llamada de una madre a la Policía nacional de León preocupada por el estado de excitación de su hijo. Muy agresivo, se había encerrado en su habitación. Todo desembocaría en la resolución de un caso de robo de armas y material de caza a un aficionado zamorano.
Problemas de drogadicción y por deudas llevaron a un varón vecino de León a discutir con su madre y ponerse muy agresivo con ella que, temerosa de sufrir la ira de su hijo, avisó a las autoridades. Los agentes de la Policía Nacional entraron en la habitación del varón, que amenazaba con lanzarse por la ventana. Pero lograron reducirlo y, acto seguido, encontraron allí dos escopetas de caza, una muy antigua, un rifle de pequeño calibre y una carabina de aire comprimido. Junto a ellas, munición, varias armas blancas, una katana, 550 euros en efectivo, así como varias drogas, como cocaína, hachís y una balanza digital para el pesado de precisión de estas sustancias.
Robo a un familiar cazador
Al interrogarle por el origen de las armas, el detenido confesó que había acudido junto a dos cómplices al domicilio de un tío suyo residente en Zamora que sabía practica la actividad cinegética. Esperó a que saliera de casa y entró por la fuerza rompiendo una ventana. Allí sustrajeron seis escopetas de caza y municiones.
A partir de ese momento, comenzó una investigación para identificar y localizar a los otros dos coautores, procediéndose a la detención de uno de ellos. El tercero está en fase de localización, habiéndose recuperado todos los efectos robados y poniendo a disposición del Juzgado de Guardia de León a los dos detenidos.





