En el simulacro ha participado también el guarda rural Carlos Enrique López, un profesional con una dilatada experiencia. El profesional gestiona los terrenos del Coto de la Asociación Cultural y Deportiva Caza y Pesca de Linares.

Descenso del rescatista por la tirolina. A la derecha, fijación de la tirolina a los troncos de tres encinas.
Simulacro de rescate de un cazador herido por parte de los bomberos
Un año más, los efectivos del Parque de Bomberos de Linares han realizado una jornada de entrenamiento en uno de los acotados de la localidad.
Carlos Enrique, colaborador habitual de Club de Caza, realiza la crónica del operativo.
«El equipo de Rescate en Altura del Parque de Bomberos de Linares ha desarrollado un operativo en los terrenos del Coto Deportivo de Caza que gestiona la Asociación Cultural y Deportiva Caza y Pesca de Linares. El ejercicio, del que se ha informado oportunamente al 112 desde el propio Parque de Bomberos, ha consistido en un supuesto en el que el guarda rural del coto localiza a un cazador que ha sufrido una caída desde el borde de un cañón de un río y ha quedado junto a la corriente con ambas piernas rotas y sin posibilidad de moverse.
El punto más accesible para vehículos de emergencia está en la orilla opuesta, en la parte alta del acantilado. Debido a la vegetación del entorno es imposible la intervención de un helicóptero, por lo que se determina crear un sistema de tirolina desde la parte superior del acantilado, donde se encuentran los vehículos de emergencia, para bajar a un rescatista equipado con material y una camilla, y de esta forma evacuar al herido.
El guarda rural, conocedor del entorno, se encarga de indicar el paso adecuado del vado a un miembro del equipo, que es el responsable de fijar las cuerdas que compondrán la tirolina, así como la parte más estable del borde del acantilado donde el peligro de desprendimiento es mínimo, para dar seguridad a la operación de salvamento.
La realización de este tipo de ejercicios es fundamental para estar preparados para cualquier emergencia que pueda producirse en el entorno rural y que, como se ha demostrado con la práctica, nada tiene que ver con los rescates que pueden realizarse en ciudad y a los que los miembros del equipo están más habituados.
La vocación de este grupo de bomberos les ha llevado a contactar con el guarda rural de la Asociación Caza y Pesca para que les buscara un sitio donde el rescate supusiera un auténtico desafío, y el guarda no se ha andado con mediocridades. En una palabra, les «ha cargado la mano».

Los participantes en la maniobra. De izq. adrcha. Jesús Trujillo, Agustín Cisneros, José A. Pino (Jefe del Equipo) Carlos Enrique López (Guarda Rural) José Miguel Luque, Fernando Puentes y Juan AngelCruz.
El ejercicio, que comenzó con la salida desde el Parque de Bomberos de Linares a las 8:00 horas, ha finalizado a las 13:00. Con un grupo de héroes sin capa, sudando a chorros, comentando las incidencias y siendo felicitados efusivamente por su jefe, que ha sido el último en rapelar el cortado después de supervisar todo el ejercicio.
El simulacro ha finalizado con la enorme satisfacción de saber que cuentan con un equipo de hombres dispuestos a jugarse la vida para poner a salvo a cualquiera, y que son capaces de dar la utilidad adecuada al material del que disponen, para crear un equipo de evacuación en el entorno más hostil».







