El pasado sábado fue publicado en el Diario Oficial de Francia una normativa que modifica la actual ley que está vigente desde febrero de 2024, ampliando una serie de condiciones necesarias para conceder autorizaciones de derogación a la protección del lobo.
El decreto elimina el requisito previo de la demostración de que se haya producido al menos un ataque con depredación al ganado por parte del lobo en los últimos doce meses para autorizar los disparos que prevengan nuevos ataques. Una novedad anunciada por la ministra de Agricultura y Soberanía Alimentaria en el Senado francés, tras reconocer que se habían registrado 759 ataques de lobos en el país vecino que supusieron 2.617 víctimas mortales.
Nueva norma y condiciones a los ganaderos
Pero los profesionales de la cría de animales domésticos deberán haber cumplido alguna de las medidas que el Ejecutivo exige para asegurar que cumplen con la exigida “reducción de la vulnerabilidad del ganado”. Entre ellas, encontramos el uso de collares GPS conectados a cámaras con sensores de movimiento que detecten la proximidad de depredadores, alojar a las hembras parturientas en establos o cercados seguros, la presencia de ganado adulto con cuernos, el agrupamiento nocturno en fincas protegidas o el aumento de vigilancia hasta como mínimo una inspección diaria al ganado.
Cabras y ovejas no contarán con esta protección
Los criadores de ovino y caprino no comprenden que se les excluya de esta modificación normativa, ya que se trata de las especies que sufren más cantidad de ataques y bajas entre sus rebaños. Algunas asociaciones han recogido la medida asumiendo que el Gobierno piensa que sus animales valen menos.





