La media veda ibicenca no cambiará este año a pesar de la autorización por parte de la Unión Europea de comenzar a cazar la tórtola. En el reparto de precintos, a los cazadores de Ibiza le tocaron 329 ejemplares, pero no se utilizarán y esta ave migratoria no será cazada en las jornadas de media veda. La medida se ha justificado para aplicar el principio de precaución para, al menos durante un año más, continuar realizando el seguimiento de la población que cada año acude a la isla a criar y pasar los meses de primavera y verano.
Como leímos el pasado año en la Orden de Vedas, la situación será similar a esta: “La tórtola salvaje (Streptopelia turtur) tiene una cuota “0” de capturas en la temporada 2024-2025 en aplicación del AHMM (Adaptative Harvest Management Mecanism), de manera que no es un recurso cinegético aprovechable durante la presente temporada”.
Los cazadores ayudarán a reducir los daños ocasionados por las torcaces
Por ello, durante el periodo de caza estival, que comienza generalmente la tercera semana de agosto y se prolonga hasta el comienzo de la caza menor general, se cazará la codorniz, la paloma torcaz y el conejo. La liebre, únicamente con las modalidades de perros galgos y cetrería, con alguna excepción que podremos encontrar en la orden de vedas cuando sea publicada.
Los bandos de torcaces disparan la venta de mallas en Ibiza
Los aficionados a la cinegética centrarán sus esfuerzos en reducir la sobrepoblación de palomas torcaces que traen de cabeza a los agricultores locales. El mes de julio del pasado año, el Consell de Ibiza declaraba la emergencia cinegética temporal para intentar regular el número de ejemplares de esta especie. Los cultivos más castigados por el hambre de estas aves son los de cereal, las viñas y las huertas. Por ello, de manera excepcional, se adelantó 35 días el periodo de su caza, comenzando el 21 de julio.





