La instalación de cercas eléctricos es una solución cuando se busca la protección de propiedades privadas y cultivos al no ser suficiente un vallado convencional. Se trata de un resguardo perimetral de hilos conductores de la electricidad que están conectados a una fuente de energía. El contacto con estos cables emite una descarga.
El funcionamiento se explica a través de una corriente que se origina en la batería o fuente de energía. Esta recorre los hilos de la cerca y cualquier contacto recibe esa descarga, similar a un latigazo, que no resulta ni mortal ni siquiera peligrosa, pero sirve para persuadir a cualquier animal que intente acercarse de nuevo al sistema de vallado.





