Agentes del Seprona de la guardia Civil de Illescas, en Toledo, han rescatado más de 30 animales domésticos que tenían encerrados en un albergue clandestino que era publicitado en redes sociales como
La mentira de la animalista
Una asociación que se presentaba como de protección animal de la provincia de Toledo y que prácticamente en todas las publicaciones que efectuaba en sus perfiles de redes sociales incluía un número de teléfono al que poder efectuar ingresos vía Bizum así como una cuenta de Paypal ha resultado ser un engaño a tenor de la actuación de la Guardia Civil.
Si entramos en la página de Facebook de la entidad ubicada en Villaluenga de la Sagra, además de estos métodos para recaudar dinero, encontramos una cuenta de Teaming, un enlace a Amazon con una lista de compras “Que nos hacen falta para nuestros peludos…”.
La responsable de todo, una mujer de 47 años, ha sido detenida y acusada de cometer varios delitos, como entre ellos el de maltrato animal y falsificación de documento público, por disponer en una vivienda de un albergue de animales clandestino y presentarse como protectora haciendo uso de un CIF falso.
Perros y gatos en condiciones insalubres
Las autoridades dieron comienzo a la investigación después de tener conocimiento de un perro de raza galgo español a cargo de la detenida y que lucía graves lesiones en su cuerpo. Las primeras pesquisas llevaron a los investigadores a descubrir la ubicación del supuesto albergue, un lugar clandestino que tras el primer registro se han intervenido 21 perros y 10 gatos. Los animales se encontraban en pésimas condiciones.
Siguiendo con la investigación, la Guardia Civil ha descubierto la existencia de una asociación protectora de animales ilegal, la cual utilizaba un número de CIF fraudulento, que se publicitaba en redes sociales para alojar animales perdidos o abandonados. En esta operación se solicitó la colaboración del Servicio de Salud Pública y al veterinario Jefe del área de Animales de Compañía del Colegio Oficial de Veterinarios de Toledo. De esta manera se descubrió que la supuesta protectora no cumplía ni con las leyes sanitarias vigentes ni de bienestar animal, debido a la cantidad de animales encontrados y al espacio que cada uno tenía disponible. Los agentes han destacado las terribles condiciones de insalubridad en las que sobrevivían los perros y gatos incautados, algo que provocaba su agresividad y constantes enfrentamientos entre ellos. Por estos motivos, muchos ejemplares sufrían lesiones y heridas muy graves.
La detenida, tras consulta la base de datos de animales de compañía de Castilla-La Mancha, tenía inscritos a su nombre un total de 127 animales. Además, contaba con otros 44 a nombre de la falsa protectora, con un total de 177 animales entre perros y gatos a su cargo. Tras el registro de la vivienda también se han intervenido múltiples medicamentos sujetos a prescripción veterinaria, muchos de ellos caducados, así como 218 tarjetas de identificación de animales de compañía (perros y gatos), 35 pasaportes de perros y 8 libretas manuscritas con datos sobre adopciones.





