Adrián, aficionado a la caza de la provincia de Cádiz, hace años que forma parte de una sociedad de cazadores de la provincia. En los terrenos que gestiona el grupo de cazadores cuenta con la posibilidad de practicar la caza menor y la mayor. Y todo por un precio inferior a los 300€.

La magia de la caza del ciervo en berrea en fincas abiertas
El cazador estuvo dos días estudiando la zona de caza para intentar aprovechar su intento de abatir un macho. Por las mañanas no vio ninguna res, mientras que por la tarde oyó dos ciervos berreando. No logró verlos. Pese a ello decidió realizar una espera en el lugar que los había oído. Al alba ya estaba colocado en un montículo en el que podía divisar un claro entre la espesura. Regresó a casa sin ver animal alguno. Por la tarde volvió a intentarlo. A las 18:00 horas se ubicó en otro punto elevado de la mancha de monte.

Vista superior del imponente trofeo del ciervo.
Dos ciervos enfrentándose en la espesura
Minutos después de posicionarse, pudo escuchar perfectamente, a pesar del fuerte viento de levante, dos ciervos moviéndose entre la vegetación. Tras unos tensos segundos de espera, un macho con un solo cuerno apareció entre los matorrales. El cazador decidió no abatirlo. Cuando ya pensaba que se volvería a casa como había acudido al campo, pudo ver en un pequeño claro un ciervo adornado con una impresionante corona.
Sabía que solo tendría una oportunidad. La bala que salió del cañón de su rifle Sabatti del calibre .30-06 rozó el cuello del ciervo. Al notar el impacto, el macho corrió hacia él. Lo derribó de un segundo disparo en el codillo. Se trata del ejemplar de mayor trofeo abatido por el cazador en su trayectoria cinegética, con unas cuernas largas y gruesas y un total de 15 puntas.







