Ha sido el actual presidente del Pacma, Javier Luna, el que remitió ayer una solicitud formal a la Jefatura del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil para que se intensifiquen las inspecciones a las rehalas. Lo justifica en base a una irreal situación de maltrato animal que achacan a los perros de los rehaleros.
Los animalistas no aportan pruebas objetivas, simplemente repiten el mensaje que lanzan a determinados medios de comunicación. Y les funciona, ya que varios de ellos, como Europa Press, se convierten en voceros que reproducen estas manipulaciones sin siquiera contrastar lo que sus notas de prensa incluyen.
Obsesionados con las rehalas
La solicitud formal de los animalistas insta a la Guardia Civil que verifique el cumplimiento de las normas mínimas de bienestar animal en las rehalas registradas: autorización de núcleo zoológico, identificación y cartillas sanitarias de cada perro, instalaciones adecuadas, alimentación y agua en condiciones, así como la ausencia de enfermedades, lesiones o mutilaciones.
Pero no hace lo mismo con las protectoras y refugios que se han visto salpicados recientemente por investigaciones policiales al constatarse indicios de la comisión de delitos muy graves, como es el caso de una protectora muy conocida de Albacete, o una de Jaén que supuestamente se apropiada indebidamente (robaba) de perros y los vendía en Francia.





