Esta jornada nos deja un vídeo espectacular del momento en el que un conejo es obligado a abandonar su madriguera debido al trabajo que ha llevado a cabo el hurón en sus galerías subterráneas. A pesar de que el peligro le espera fuera en forma de rápido perro lebrel, ha decidido dejar atrás a uno de sus depredadores naturales más letales: el amaestrado hurón, para enfrentarse a otro peligroso oponente.
Pero, como si esto no fuese ya prácticamente definitivo, las redes alrededor de las horas le quitan cualquier posibilidad de escapar. Es por ello que denominamos ‘control poblacional’ a lo que vemos, puesto que en la actividad cinegética siempre debe existir el componente que posibilita el escape de la presa.
Un conejo con recursos
La imagen comienza con el perro intentando embocar al conejo. Lo ha visto y se lanza rápidamente contra él en cuanto asoma por la salida de la madriguera. Pero algo impresionante sucede. El lagomorfo esquiva el ataque realizando un prodigioso salto que le lleva a caer lo suficientemente lejos del can como para intentar dejarlo atrás a partir de su velocidad. No en vano, un conejo es capaz de alcanzar velocidades superiores a los 50 km/h. Pero en esta ocasión cae en la trampa escasamente visible de la red y esto le condena a ser atrapado de manera inmediata.





