Así describen lo que estamos a punto de ver los responsables de Fédération des Chasseurs du Nord, página de representantes de cazadores franceses que han difundido las imágenes:
-“Otro video informativo compartido por uno de nuestros miembros. Durante una sesión de siega, observamos a una liebre defendiendo ferozmente a su lebrato de los ataques de un cuervo que, en ausencia de la madre, sin duda se habría llevado a sus crías.
Mejor que las palabras, estas imágenes ilustran claramente la urgente necesidad de regular seriamente (captura, caza y tiro reglamentario) a este abundante depredador”.
El cuervo, un depredador de pequeños animales
El cuervo es un ave oportunista y omnívora que engulle casi cualquier materia animal que puede conseguir, ya sean insectos, roedores, reptiles, batracios, otras aves de menor porte, sus huevos y polluelos, así como las crías de los lebratos y gazapos, sin olvidar cualquier carroña que encuentre en el monte o en los márgenes de carreteras. A su vez, también incluye en su dieta grano, semillas, frutas…
El lebrato se acerca demasiado al ave
En esta ocasión, observamos un ejemplar de este córvido, Corvus corax, que puede alcanzar una longitud de 63,5 centímetros, posarse en los restos de la siega en verde de un prado. Este comportamiento resulta muy usual en la especie. Allí hay una liebre junto a su cría. Sorprendentemente, esta corre para acercarse al ave, que aprovecha la ocasión para capturarla con su pico. Pero la madre es rápida y acude para lanzarse contra el ave, consiguiendo que suelte al lebrato, que habrá aprendido una valiosa lección de supervivencia al sufrir el picotazo del cuervo.





