25.9 C
Madrid
lunes, abril 20, 2026

Buy now

spot_img
Vídeos de caza

Estos valientes perros se enfrentan a un jabalí monstruoso

Vamos a presenciar uno de los trabajos más valiosos de cuantos realizan los perros de rastro y acoso frente a una especie tan peligrosa para ellos como son los gigantescos jabalíes que además lucen largos colmillos en sus bocas.

Lo primero que escuchamos son esos ladridos típicos, de entonación aguda, que delatan que los perros han encontrado al jabalí y lo acosan. El cochino trota, sin preocuparse demasiado por los perros, pero tampoco les permite una proximidad demasiado arriesgada. El cazador graba esta labor de los canes desde la parte alta de la loma vecina al lugar donde se desarrolla el lance de caza, y nos permite asistir a los intentos del jabalí de amedrantar a los valerosos sabuesos.

 

El sabueso de Transilvania

La raza de perros que protagoniza este espectacular vídeo es el sabueso de Transilvania. Un perro de un tamaño de entre 55 y 65 centímetros medidos hasta la parte alta del hombro, sin considerar el cuello ni la cabeza. Y su peso mínimo es el de 25 kilos. Poco más pesarán los ejemplares que aparecen en el vídeo.

Esto nos lleva a poder aproximar el descomunal tamaño de este jabalí, que con solo girarse consigue que los perros se alejen varios metros, en una actitud idónea en este tipo de canes de caza, cuya labor pasa por descubrir y seguir los rastros de los suidos para, a continuación, acosarlos para conducirlos hasta los cazadores apostados. En ningún momento deben entrar al agarre.

Caza al salto un jabalí de 170 kilos y 26 centímetros de colmillo

Estamos ante un perro que destaca por un temperamento valiente, perseverante, equilibrado y determinado. Esto lo convierte en un gran cazador, incansable y capaz de trabajar bajo condiciones climatológicas extremas. Una antigua raza húngara que desarrolló su morfotipo adaptándolo a las particularidades del clima, del terreno y de las características de la caza en los terrenos de los bosques ubicados en los Montes Cárpatos. Vivió su período de esplendor en la Edad Media.

Evolucionó a una variedad de tamaño grande utilizada en la caza mayor en sus orígenes búfalos, más tarde osos, jabalíes y linces; la variedad pequeña del Sabueso húngaro era utilizada para la caza menor, como zorros o conejos en terrenos boscosos, como también gamuzas en terrenos rocosos.

En el inicio del siglo 20, el sabueso húngaro estaba prácticamente extinguido. La crianza fue retomada en el año 1968. Hoy, el plantel cuenta con un número significativo de ejemplares de la variedad grande tanto en Hungría como en la vecina Rumanía y Turquía. La variedad pequeña ha desaparecido y hoy solo podemos encontrar la que siempre ha sido destinada a la caza mayor.

 


spot_img

Últimas noticias