El vehículo todoterreno lleva instalada una cámara de visión térmica que le permite al agricultor descubrir al jabalí en cuanto este cruza por delante. Las potentes luces del coche también ayudan, tanto en la búsqueda como en la posterior persecución que se inicia. Lo que más nos sorprende es que el copiloto que acompaña al conductor encara una escopeta u dispara hasta en tres ocasiones al animal, que da media vuelta y corre a refugiarse a lo que queda de cultivo. Como vemos, no se trata de una acción de caza, sino control poblacional de una especie que ha llegado a protagonizar una situación completamente descontrolada en el país en el que se han grabado las siguientes imágenes, Australia.
En los países donde los jabalíes causan más daños en los cultivos, los agricultores se ven obligados a patrullar sus siembras en los momentos más delicados del ciclo agrícola para echar de allí e incluso abatir a los jabalíes que encuentran devastarlas. Y en uno donde se ha estimado que hay más de 23 millones de jabalíes y sus cruces con ejemplares de cerdo doméstico, estos controles nocturnos y realizados por los propietarios de las tierras se llevan a cabo casi a diario.






