Durante la reunión, los miembros de APEGA expresaron su preocupación por la situación de la perdiz roja en estado silvestre y subrayaron la necesidad de actuar con urgencia para preservar esta especie emblemática del ecosistema mediterráneo. Se discutieron propuestas enfocadas a la mejora de hábitats agrícolas, la reducción de factores de riesgo y la promoción de la caza natural como herramienta de conservación.
Entre las conclusiones más destacadas, los socios acordaron reforzar las acciones educativas y de sensibilización sobre el valor ecológico y cultural de la perdiz silvestre, así como establecer futuras colaboraciones con entidades científicas, agrícolas y del ámbito cinegético para avanzar en objetivos comunes.
Con esta reunión, APEGA reafirma su compromiso con la defensa del medio rural, la biodiversidad y la transmisión de valores tradicionales ligados a la caza sostenible.









