Los negacionistas que argumentan en contra de la posibilidad de que los buitres ataquen a presas vivas suelen aludir a aspectos morfológicos de las especies de rapaces necrófagas. Sobre todo, centrados en un pico y unas garras evolucionados para desgarrar carne, pero no para dar muerte a esos animales. Su cuello, además, está diseñado para introducirlo por orificios practicados en partes blandas del cuerpo del que se alimenta y alcanzar partes blandas y nutritivas. En cambio, estas afirmaciones encuentran cada vez más pruebas gráficas que demuestran que esa capacidad de desgarrar carne, músculos y tendones es perfectamente aplicable a animales vivos como crías recién nacidas.
Decenas de buitres persiguen insistentemente a un ternero
El primero de los vídeos nos muestra cómo algunos buitres se posicionan detrás de un ternero de color blanco. El animal intenta alejarse de las insistentes aves rapaces ante la mirada indiferente del resto del grupo de vacas, que pastan en una zona de montaña. El ternero busca refugio entre los adultos del grupo, pero más buitres llegan para acosarle y consiguen alejarle de allí, los pastos ubicados en la región de Occitania del país vecino, Francia.
Todo es grabado por una aficionada al alpinismo, que comparte los vídeos en sus redes sociales con este mensaje: “Dos vídeos que muestran un gran cambio en el comportamiento de nuestros buitres salvajes. Esto no presagia nada bueno…”.
Sobre todo, si asistimos a la segunda de las evidencias en formato vídeo que ha registrado esta mujer francesa. En ella, cada vez más buitres planean y se lanzan sobre el ternero, acumulando varias decenas de ejemplares que comienzan a picotear al asustado animal.
Se trata de un ternero de corta edad, pero parece en plenitud de facultades físicas. No es un ejemplar debilitado, simplemente las aves han elegido al más vulnerable de cuantos individuos pastan en esas montañas. Lo confirma la alpinista ante la pregunta de un usuario que ha visto las dos grabaciones: “Es un ternero en plena forma”.
El ternero terminó siendo comido vivo
Al menos es lo que asegura la autora de los vídeos al responder a la pregunta más lógica de quienes hemos presenciado la escena: “¿Cómo terminó? Comido vivo”. Un documento aplastante que confirma las quejas que ganaderos españoles llevan denunciando desde hace años. Las últimas, sin ir más lejos, hace escasa semanas. Si quieres conocer estos casos, te los dejamos en los enlaces sugeridos aquí abajo.







