Agentes Rurales del Grupo Especial de Venenos y Antifurtivismo interceptaron a los fotógrafos y les denunciaron por, presuntamente, fotografiar ilegalmente a esta ave en el Pallars Sobirà, dentro de los espacios naturales protegidos de la Región del Alto Pirineo y en época de reproducción del urogallo común (Tetrao urogallus) sin contar con autorización.
La primera denuncia se ha realizado en la zona periférica del Parque Nacional de Aigüestortes y Estany de Sant Maurici, en el término municipal de Esterri d’Àneu, donde la persona identificada se encontraba camuflada pernoctando en la zona, con varios equipos para la obtención de imágenes de este animal. no sólo del urogallo, sino de otras especies amenazadas del Pirineo.
El otro caso se ha producido en el término municipal de Alins, dentro del Parque Natural del Alt Pirineu, donde se ha denunciado a una persona que realizaba fotografía profesional sobre esta especie. La persona ya había sido identificada y denunciada con anterioridad, después de difundir imágenes por las redes sociales.
Los agentes han hecho pública esta actuación en sus redes sociales: “Denunciamos a dos personas por fotografiar ilegalmente el urogallo (Tetrao urogallus) en época de celo en el Pallars Sobirà. Esta especie en peligro de extinción es muy sensible: cualquier perturbación humana puede afectar a su éxito reproductivo.
🔴 Denunciem dues persones per fotografiar il·legalment el gall fer (Tetrao urogallus) en època de zel al Pallars Sobirà #GEVAcar.
Aquesta espècie en perill d’extinció és molt sensible: qualsevol pertorbació humana pot afectar el seu èxit reproductiu.
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— Agents Rurals (@agentsruralscat) June 4, 2025
Una especie en regresión alarmante y altamente sensible a la presencia humana
El urogallo está incluido dentro del Catálogo de fauna salvaje autóctona amenazada de Cataluña como especie «en peligro de extinción«. Entre los factores de amenaza de esta especie encontramos la actividad humana y la generalización de actividades de ocio.
El urogallo es altamente sensible a la presencia humana. La detección de personas provoca el abandono inmediato de la zona y la interrupción de conductos clave como el canto, que puede impedir la cópula, especialmente porque las hembras sólo son receptivas durante dos o tres días. Si las perturbaciones son frecuentes, la reproducción puede verse gravemente comprometida, reduciendo drásticamente la productividad de la especie.
Dispositivo de protección y vigilancia del urogallo
El Grupo Especial de Venenos y Antifurtivismo mantiene activo un dispositivo de vigilancia y protección del urogallo durante todo el año, que se intensifica en los períodos más sensibles por la especie, como la época reproductora y el invernal. Esta tarea se enmarca dentro de la estrategia de conservación del urogallo impulsada por el Departamento de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, que incluye, entre otras medidas, el seguimiento poblacional, la prevención del furtivismo y el control de actividades que puedan generar perturbaciones.
Esta vigilancia del Cuerpo de Agentes Rurales permite detectar y actuar frente a conductas que ponen en riesgo la supervivencia de esta especie emblemática del Pirineo, que todavía mantiene poblaciones en zonas muy localizadas.
Las redes sociales, nuevo incentivo para estos fotógrafos
En los últimos años, se ha observado un incremento preocupante del número de personas que acceden a zonas de canto del urogallo. Este aumento a menudo está vinculado a la difusión de imágenes en las redes sociales que, a pesar de parecer inofensivas, pueden generar un fuerte efecto llamada.
La publicación de fotografías y vídeos obtenidos ilegalmente en espacios naturales protegidos, no sólo pone en riesgo la conservación de especies protegidas, sino que también puede incentivar a otras personas a imitar estas acciones, incrementando así la presión humana sobre los hábitats naturales extremadamente sensibles.
La ley que debes conocer
La realización de actividades como la fotografía de fauna salvaje sin autorización, especialmente durante el período reproductor, puede constituir una infracción de la normativa vigente. Según la Ley 42/2007, del patrimonio natural y de la biodiversidad, está expresamente prohibido perturbar a especies de aves durante las épocas de reproducción y crianza. El incumplimiento de esta normativa puede acarrear sanciones económicas que oscilan entre los 3.000 y los 200.000 euros, según la gravedad de la infracción.
Además, el Decreto 148/1992, de 9 de junio, regula específicamente las actividades fotográficas, científicas y deportivas que pueden afectar a la fauna salvaje. Esta norma establece que para obtener imágenes, sonidos o cualquier otra información de especies sensibles en su período de cría —como es el caso del urogallo— es necesaria una autorización expresa. Esta regulación incluye tanto la captación de imágenes como la simple observación, especialmente en sitios y momentos críticos para la reproducción.





