Una paloma torcaz está posada en una gran roca en mitad de una zona boscosa. Pero algo altera su tranquilidad. Una ardilla escala por la piedra y llega a posicionarse a escasos centímetros del ave. Algo que no agrada a esta última, que utiliza sus alas para mantener las distancias y advertir al roedor trepador, un animal omnívoro que basa su alimentación en semillas, frutos secos, frutas, vegetales, pero, como vamos a ver a continuación, también aprovechan para depredar sobre insectos y otros animales que son capaces de atrapar, como algunas aves y sus huevos.
Ardillas, depredadoras oportunistas
Se han realizado estudios del impacto de determinadas especies de ardillas por la predación de huevos y pichones de palomas. Por ejemplo, el efectuado por C.M. Hewson & R.J. Fuller y publicado en junio de 2003. La conclusión de esta investigación fue la siguiente: “De la información recopilada para esta revisión se desprende claramente que las ardillas grises depredan los nidos de una amplia gama de especies de aves, tanto en Norteamérica como en Gran Bretaña. Las especies con mayor riesgo parecen ser las que tienen nidos abiertos en el dosel, aunque las aves que utilizan sitios de anidación más bajos, incluido el suelo, no son inmunes”.

Ardilla devorando ave.
Otros científicos aseguraron que las ardillas “son oportunistas y ocasionalmente capturan huevos y polluelos, pero estos no son alimentos significativos en su dieta ni constituyen un factor importante de mortalidad para las poblaciones de aves… Sigo sin estar convencido de que sean depredadores significativos de las poblaciones de aves silvestres”. Estas aseveraciones las realizó J. Gurnell en 1998.
De hecho, se han registrado imágenes que prueban ese carácter predatorio de determinadas ardillas con respecto a algunas aves.





