Los osos negros son excelentes escaladores. Son capaces de subir a lo más alto de un árbol en pocos segundos. Lo hacen para perseguir a sus presas o para huir de sus escasos depredadores, como el oso grizzly, las manadas de lobos o los perros de rastro. Esto le convierte en un animal muy peligroso para los excursionistas e incluso para los cazadores. Hemos sido testigos de cómo estos animales han sorprendido a aficionados apostados en puestos elevados subiendo a curiosear y creando situaciones de elevada tensión.
En vídeo
Un cazador llega a su puesto de caza y lo encuentra ocupado por un gran depredador
¿Quién caza a quién? Es lo que se pregunta el cazador que llega al puesto elevado en el que va a esperar el acercamiento de un animal para intentar abatirlo. Pero un peligroso animal se le ha adelantado.





