La pareja de perdices lleva dos años anidando en una lindera próxima a la edificación. Un gestor cinegético con más de 20 años de experiencia en el sector nos explica el por qué las patirrojas anidan junto a zonas habitadas o en los bordes de los carriles de los acotados. Hablamos de Antonio García, colaborador habitual de Club de Caza desvelaba en un vídeo que el motivo es proteger a los pollos en sus primeros días de vida. Los polluelos, cuando nacen pueden, quedar atrapados en la vegetación y ser incapaces de seguir a su madre. Huyen durante este periodo de los lugares con matorrales para evitar la pérdida de perdigones.
Un bando de perdigones se alimenta bajo la ventana de la habitación de un cazador
No te lo pierdas

Paraísos de la caza menor: perdiz roja autóctona y conejo de monte en Sevilla
Una dinastía de guardas y su familia han convertido una finca de 1.200 hectáreas situada en Las Cabezas de San Juan en un lugar idílico para los apasionados a la caza del conejo con perros y al ojeo de la perdiz roja.





