Los hechos sucedieron durante la tarde del pasado domingo día 18 de este mes de mayo. Las vacas pastaban en un prado. En cuanto la tormenta comenzó a amenazar con descargas eléctricas en la zona, los ganaderos acudieron para resguardarlas en la granja. En ese recorrido, cuando pasaban junto a un poste transformador, un rayo cayó sobre la infraestructura.

27 vacas muertas de 30 que tenía la explotación
Pasaban por un camino inundado cuando se escuchó el sonido del impacto del rayo. En ese instante, las patas de las vacas estaban en el agua, lo que resultó fatal para ellas. 27 animales perdieron la vida. Por fortuna, el dueño de la explotación ganadera iba montado en su tractor y la dueña iba unos metros por detrás de los animales, lo que les salvó la vida.
En total, más de 60.000 euros perdidos por un rayo, sin contar la producción diaria de las mismas, y a la espera de que otras tres vacas superen las heridas que les dejó el rayo. Una de ellas a tres meses de parir. Un golpe demasiado duro para una granja que contaba con 30 ejemplares en producción. Los dueños están pensando en abandonar la actividad ganadera. El trabajo de toda una vida, arruinado en un segundo.





