Pero poco se puede hacer cuando otros animales, como este zorro, entran en el huerto y comienzan a devorar estas frutas ricas en fibra, vitamina C, potasio, cobre y propiedades antioxidantes.
Un zorro devorador de fresas
Le pilla masticando los frutos. Al verse descubierto, el raposo suelta lo que tiene en la boca y vemos cómo cae la fresa. Entonces prefiere dejar su botín allí y retirarse para intentar alcanzar la salida del huerto mientras la persona que lo graba todo permanece inmóvil.
La dieta de estos mamíferos oportunistas se adapta a prácticamente todo lo que se pone a su alcance. No solo otros animales y carroña, aves, sus huevos, insectos, conejos, liebres, roedores, incluso crías de jabalí o corzo… Pero también completa su alimentación con una amplia lista de vegetales, entre los que destacan bayas, semillas, calabaza, melón y, como vemos a continuación, fresas.





