El descaro de los jabalíes no tiene límites. En las imágenes que vamos a analizar vemos cómo varias piaras se encuentran en unos terrenos preparados para las labores agrícolas han tomado la zona, ubicada, según indican en medios de comunicación galos, en Normandía, en el noroeste de Francia.
Las máquinas agrícolas como los tractores o cosechadoras pueden generar unos niveles de ruido de entre 85 y más de 110 decibelios. A partir de la primera cifra se considera que el volumen puede dañar la audición. Así que imagina desde dónde han escuchado estos jabalíes, con su desarrolladísimo sentido del oído, el sonido que producen las grandes máquinas que trabajan las tierras donde los encuentran. Sus orejas en forma triangular y con la capacidad de orientarla hacia el origen del sonido, permitiéndoles localizarlo rápidamente.
♬ THIS FEELING – DJ Anemia & Crier & sixnite
Tractores tras los jabalíes
A los agricultores no les queda más remedio que intentar echar de allí a los voraces animales persiguiéndolos con sus vehículos. Una escena que hemos visto en varias ocasiones y que refleja el hartazgo de los profesionales del campo ante los constantes daños ocasionados por la especie en sus siembras. Algo que puede solucionar el problema solo de manera momentánea, ya que, como vemos, los jabalíes se han aquerenciado y volverán pronto.





