El aviso de la presencia de un animal silvestre se produjo sobre las 13:30 horas. Los testigos describían lo que parecía un corzo macho de corta edad y pequeñas dimensiones.
Acudieron agentes de la Policía Nacional y de la Policía Local. En el mismo aparcamiento consiguieron inmovilizar al cérvido para, acto seguido, llamar a Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, que movilizó a uno de sus agentes.
Este se hizo cargo del corzo, sin que trascendiera si lo puso en libertad en un entorno natural adecuado o lo llevó a un centro de recuperación de fauna para que lo tratasen de una posible lesión o heridas.





