Según detalla el Instituto Armado, los dos individuos, de 26 y 66 años, fueron interceptados el pasado día 6 en un control preventivo para la vigilancia de la caza en el municipio pirenaico de Fiscal. Ambos fueron denunciados como presuntos autores de siete infracciones administrativas contra la Ley de Caza de Aragón, además de otra contra la normativa del Reglamento de Armas.
También llevaban la cabeza de un sarrio
Los denunciados, además de las siete cabezas de corzo interceptadas, llevaban en el coche un sarrio que habían abatido y del que pudieron probar la procedencia legal, el precinto y la documentación correctos. En la inspección del vehículo, los agentes también descubrieron un silenciador, elemento no autorizado que se acopla a las armas de fuego para evitar el sonido de las detonaciones producidas por los disparos.
Las cabezas de los corzos, en su mayoría ejemplares jóvenes y con trofeos alejados de altas puntuaciones, depositadas en oficinas del Gobierno aragonés en Huesca y las armas y el silenciador, en dependencias de la Intervención de Armas y Explosivos de la Guardia Civil en Graus.





