Revólveres, pistolas, escopetas, carabinas, rifles, armas blancas, armas de fuego antiguas o históricas han dejado atrás su vida útil y han sido convertidas en un amasijo de hierros por la Guardia Civil de Santa Cruz de Tenerife.
El triste final de miles de armas de caza
Las armas habían estado depositadas en la Intervención de Armas y Explosivos de la Comandancia de la Guardia Civil de la isla y contaban con diversos orígenes. Algunas habían sido entregadas voluntariamente por sus propietarios o por los herederos de estos. En otros casos, por requerimiento tras haber perdido la licencia o no disponer de ella, además de todas aquellas que habían sido requisadas después de ser utilizadas en la comisión de hechos delictivos, infracciones administrativas, o estar catalogadas como prohibidas.
El triste final de las mil armas de cazadores intervenidas en Extremadura es su destrucción
Inutilización y destrucción de armas
La ley es muy clara a la hora de definir la inutilización de un arma. Desde el año 2011 se somete a un proceso que debe afectar a las piezas fundamentales de esta para que sea imposible usarla de nuevo. Pero, en el caso de la destrucción de las armas de fuego, la normativa obliga a que sean reducidas a chatarra mediante un proceso de fundición o similar.
En el siguiente vídeo podemos comprobarlo.





