El Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico cifra el número de linces ibéricos en más de 2.000 ejemplares en libertad. El incremento exponencial en la población del félido en los últimos 20 años ha llevado a la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza a clasificarlo como especie vulnerable y no en peligro de extinción.

La gestión realizada en los cotos favorece el crecimiento de la población de linces
Manu Ruiz, guarda que lleva más de una década desarrollando su labor profesional en la provincia de Jaén, ha visto como el número de ejemplares se ha multiplicado en los terrenos que gestiona o en los cotos colindantes. La gestión realizada en los acotados ha permitido el aumento del número de conejos y perdices rojas, entre otras especies, proporcionando alimento a los linces.
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Una lincesa acompañada de dos crías
El pasado fin de semana, el guarda se cruzó con una hembra junto a dos ejemplares jóvenes en un desplazamiento por la carretera que une las localidades de Bailén y Villanueva de la Reina. Por suerte, según el andaluz, el encuentro con los linces no es algo excepcional durante el desempeño de su trabajo. Los ejemplares estaban en un coto de caza con una importante población de conejos y perdices. La existencia de linces en un territorio es una alegría para los gestores de los cotos, ya que su presencia disminuye el número de otros depredadores, como zorros o gatos asilvestrados.





