Esta semana, estudiantes del Instituto de Educación Secundaria de Churriana de La Vega Federico García Lorca han visitado el acotado y la granja cinegética El Carbonero, situada en la Alpujarra granadina. El centro educativo ha repetido la exitosa experiencia del pasado año.
El mundo rural, esencial para luchar contra la desforestación y en el equilibrio de los ecosistemas
Antonio lleva más de dos décadas criando perdices rojas. Él y Alicia, su esposa, cambiaron las comodidades de la gran ciudad por embarcarse en la creación de una granja cinegética en la Alpujarra granadina. Además de criar patirrojas a 1.000 metros de altitud, gracias a su gestión han convertido un terreno yermo en un paraíso para la caza menor.
En su exposición a los alumnos, muestra su malestar ante las trabas administrativas que encuentra el mundo rural para desarrollar su trabajo y la falta de conocimiento sobre la realidad del campo y la ausencia de empatía por parte de los legisladores.
Entre los comentarios que han dejado los que han visto este alegato, destacamos el siguiente: “Mejor explicado, imposible y espero que a más de uno o una se le hayan quedado tus palabras”.





