Preguntamos a Óscar Hernández, vocal de la Federación de Castilla y León de Galgos y de la Federación Española de Galgos, la causa de este insólito hecho.
Una collera de liebres ibéricas enceladas
El reputado galguero señala a la liebre como una especie de hábitos solitarios excepto cuando está en celo o criando. Las dos rabonas fueron vistas en la cama por un galguero castellano leonés en el transcurso de una jornada de caza en Castilla y León. Ante lo insólito del hecho, se aproximó a ellas para inmortalizar la imagen del macho y la hembra en la tierra labrada.





