Un ciervo con unas imponentes cuernas con muchas puntas está tumbado junto a una baña. Las manchas de barro en su cuerpo y en sus astas delatan que lleva allí un tiempo cubriendo su manto de pelo con un fin muy específico: protegerlo del ataque de los parásitos. Pero el lugar está muy solicitado, y varias hembras de jabalí se aproximan lentamente junto a una multitud de crías. Su objetivo es el mismo: utilizar la baña para disfrutar de un buen rato de barro y sumar a su tupido pelaje una capa de barro protectora. Pero el venado no está dispuesto a que interrumpan su tranquilidad.
Un ciervo con ‘malas pulgas’
Se levanta, amenaza con sus largas y puntiagudas cuernas y cava con sus pezuñas delanteras en clara señal de advertencia antes de seguir disfrutando del agua y del barro de esta baña. No está dispuesto a compartir el placentero momento de higiene y desparasitación.
La cámara de fototrampeo nos ofrece la posibilidad de observar esta interacción entre dos especies que comparten hábitat pero que generalmente se evitan o que el más fuerte obliga a los otros a mantener las distancias.





