En esta escena tenemos la posibilidad de acercarnos sobremanera a un faisán amagado en el suelo confiando en su capacidad de camuflarse en el entorno. Pero esto no ha confundido al desarrollado olfato del perro, que le ha guiado hasta detenerse a escasos metros del ave. El cazador se acerca por detrás para inmortalizar el tenso momento de la muestra.
La muestra en el braco alemán
Según indica el estándar de trabajo de la raza, antes de la parada, al recibir la emanación de la presa, “el perro tensa el cuello y baja la cabeza para ponerla horizontal, la cabeza, el cuello y el cuerpo parecen formar una sola línea. Este movimiento anuncia a menudo la inminencia de la muestra. La posición ideal de un braco alemán en muestra es la posición de pie y en tensión, la cabeza alta, las orejas atentas; el ojo y la pupila dilatados. Frecuentemente, todo su cuerpo está agitado por un ligero temblor, la cola está ligeramente alzada y respira lentamente. Si el conductor está lejos, detrás, el perro puede volver la cabeza hacia él, después la cabeza se vuelve hacia la caza, como para indicarle el emplazamiento exacto. En este instante, el perro debe estar inmóvil, y no avanzar hacia la caza más que por orden de su conductor”.
Gafas para perros: protectoras en entornos agresivos
Nos ha llamado la atención que el braco alemán lleva algo en la parte delantera de su cabeza. Investigando un poco, hemos descubierto que se trata de unas gafas de protección ocular especialmente diseñadas para perros de trabajo. Muy extendidas en canes dedicados a tareas como el rescate o la intervención policial, en perros de caza cada vez las vemos más manteniendo a salvo uno de sus puntos débiles de agresiones externas como el viento, la vegetación, la arena e incluso el sol, incorporando protección UV 100%.





