Las muertes de demasiados agricultores están llenando las páginas de medios informativos de todo el mundo, con casos tan trágicos como los que detallamos a continuación.
Atropellado por su propio tractor
Un joven de 31 años perdió la vida hace unos días en Burgos. Su tractor le atropelló cuando trabajaba las tierras de una finca en el entorno del parque eólico Brullés, en el municipio de Villadiego. Falleció prácticamente en el acto, por lo que los servicios sanitarios no pudieron hacer nada por él. Las autoridades que inspeccionaron el lugar delos hechos sospechan que el agricultor bajó del tractor con tan mala fortuna que no pudo impedir que el vehículo le arrollara y continuase la marcha sin control hasta quedar volcado al llegar a un desnivel por el que cruza un camino.

Corneado por su propia vaca
El siguiente caso trágico sucedió el pasado martes en Paraguay. Allí, un agricultor septuagenario perdió la vida de una manera impactante. Una de sus propias vacas le corneó en uno de sus pastizales, causándole heridas tan graves que le provocaron la muerte a pesar de que su hija le auxilió urgentemente trasladándole hasta una base cercana de Bomberos locales y que posteriormente derivaron al Hospital Regional de Ciudad del Este. Pero su grave estado terminó derivando en un irrecuperable paro cardio respiratorio.
Un infarto al ver la sequía que sufren sus campos
También en un país sudamericano hemos asistido a una tragedia originada en una de las peores sequías que azotan a la zona noroeste de Perú. Allí, la falta de precipitaciones está malogrando la cosecha de varios productos agrícolas. Entre ellos, el arroz, que depende sobremanera de la disponibilidad hídrica.

Alcides López, el agricultor de 40 años que sufrió el paro cardiaco.
Un propietario de 40 años falleció por un paro cardiaco tras comprobar en persona cómo esta sequía mataba su parcela de cereal ante una situación crítica que ha llevado a los arroceros a no recibir riego durante cuatro meses.
Aplastado por una paca de paja
El último de los casos al que aludimos ha sucedido en Extremadura. En una finca llamada La Charca, en la provincia de Badajoz, un joven trabajador del campo de tan solo 24 años murió aplastado al caerle una paca de paja. A pesar de que hasta el lugar acudió un helicóptero medicalizado con base en Casar de Cáceres y un equipo médico del Punto de Atención Continuada de Alburquerque, no consiguieron salvarle la vida.





