Un conocido empresario agrícola de Vomano, en Italia, Francesco Tancredi, de 44 años y con pasado como boxeador, sufrió un terrible ataque por parte de un lobo y del que tuvo que defenderse como pudo.
Jabalíes que huyen despavoridos
Era primera hora de la noche del pasado 11 de noviembre y el profesional agrario se encontraba trabajando en sus campos cuando escuchó y llegó a ver a dos hembras de jabalí seguidas por sus crías. Pasaron muy cerca de donde se encontraba él junto a su tractor y a toda prisa. Sin duda, huían de algún tipo de peligro.
No le dio más importancia y continuó preparando los productos con el que iba a rociar los campos para combatir los parásitos. De repente, escuchó el escándalo que producía una de las crías de cochino que se había refugiado bajo su tractor.
Dos lobos cazando jabalíes
Al acercarse, comprobó el tipo de peligro que acosaba a los suidos, ya que dos lobos llegaron y le rodearon. Uno de ellos no tardó en lanzarse sobre el rayón. Lo atrapó en un instante. Él estaba paralizado por la cercanía de los depredadores, y casi no pudo reaccionar cuando el segundo lobo se abalanzó para empezar a morderle, a pesar de que tenía en la mano el cuchillo que estaba usando para abrir los envases de los productos fitosanitarios. El animal le mordió en el pómulo, el labio y en uno de sus brazos a pesar de que golpeó la cabeza del depredador con su puño en repetidas ocasiones.
Su cuchillo cayó al suelo
No pudo hacer uso del cuchillo porque se le cayó al suelo durante el primer forcejeo. Afortunadamente para el agricultor, su cuñado, que estaba cerca trabajando, escuchó el sonido producido por el ataque del lobo y los gritos de la víctima y comenzó a hacer sonar la potente bocina de su tractor. El resultado del ataque, veinte puntos de sutura repartidos entre el rostro del agricultor y su brazo.






