Un jabalí ha caído en el agua de un canal hidrogáfico. Le vemos nadar y avanzar en la misma dirección de la corriente. Corre y nada, se sumerge cuando el cauce es tan fuerte que solo nos deja ver la espuma, hasta que llega al final del recorrido del agua antes de la compuerta que permanece cerrada tras bajar por un marcado desnivel. Allí parece que el animal va a seguir con una larga lucha por su vida para intentar salir de la cuesta de hormigón. Pero los recursos de este cochino resultan asombrosos.
Cuando parece que lo tiene peor, el jabalí sale del agua con una facilidad pasmosa y utiliza los peldaños en forma de escalera para ascender por la pendiente hasta llegar a la zona arbolada y dejar atrás el canal. “Este ha venido más veces”, sostiene sorprendido quien graba las imágenes. Y puede que tenga toda la razón.
Un jabalí con enormes colmillos, atrapado en un canal de agua. ¿Intentarías ayudarlo?
Canales de la muerte… para infinidad de animales
Hemos visto cómo en innumerables ocasiones, animales de distintas especies han perdido la vida tras caer en estructuras similares de canalización de agua. Existen en nuestro país verdaderos puntos negros en los que corzos, jabalíes, ciervos, caballos, pero también vacas, animales de cazadores, como sus perros encuentran la peor de las muertes, a la par lenta y dolorosa, tras pasar horas e incluso días desgastando sus patas ensangrentadas al intentar salir de esas pendientes de hormigón que canalizan el agua.





