Una superpoblación de este roedor en los campos de labor ha llevado el problema de transmisión de esta infección bacteriana que afecta a conejos, liebres, ardillas, topillos e incluso aves a las provincias castellano leonesas. Además, resulta especialmente peligrosa al ser transmisible al ser humano a través del contacto con los cuerpos de los animales infectados.
Dese finales de marzo, se han notificado 111 casos en la región, de los cuales 83 han sido confirmados y otros 28 se han catalogado como probables. De las provincias de la autonomía, destaca Palencia con 89 positivos, muy por encima de Burgos y León, con ocho casos por la enfermedad cada una.
Perfil del enfermo pormedio
La Consejería de Sanidad ha ofrecido el perfil medio del enfermo que ha padecido la infección: varón (en casi el 80% de los casos), con una media de 56 años obtenida entre individuos tan dispares como un niño de ocho años y un anciano de 92. Y entre las mujeres, la incidencia más elevada se ha producido entre las mayores de 75 años. El común denominador de la mayoría de enfermos les lleva a trabajar en actividades realizadas en el campo, como la agricultura, la jardinería, la limpieza de cunetas y el contacto con roedores y cangrejos de río.





