Los grandes machos de numerosas especies de animales son los que eligen cuándo comer, dónde dormir, incluso la compañía que es aceptada y la que no. En ausencia de estos, los más corpulentos o de edad más avanzada, como el que protagoniza la grabación realizada por una cámara de fototrampeo que difundimos hoy, se aprovechan de los de edad más corta y menores también en tamaño.
¡A volar!
El cochino aparece súbitamente y corre hacia el comedero. Allí hay varios rayones y algún primalón, todas crías de jabalí de escasa edad que están descansando y comiendo justo frente a la cámara. Algo que no acepta el macho, que acude a toda prisa a dejárselo claro. Dos de los pequeños jabalíes consiguen escapar, pero el más pequeño, un rayón de pocas semanas de vida, estaba tumbado y tarda un segundo más que el resto en reaccionar. Un retardo que le lleva a centrar el ataque de su congénere, que con una embestida de su poderosa jeta lo lanza por el aire.





