A lo largo de la última década, la siniestralidad protagonizada por animales silvestres cinegéticos se ha duplicado. En solo diez años, las incidencias de este tipo han pasado a representar un tercio de los siniestros viales notificados en vías interurbanas.
2024: más de 36.000 siniestros con animales
Como podemos leer en la web de la DGT en la presentación del informe, “En la última década, la siniestralidad vial con implicación de animales ha experimentado un notable incremento en España, llegando a duplicarse. Sólo en el último año se registraron 36.087 siniestros con animales, lo que representa aproximadamente un tercio del total de los accidentes de tráfico en carretera. A pesar de su volumen, la mayoría de estos siniestros no presentaron consecuencias graves en cuanto a víctimas se refiere, ya que, como subraya el informe, únicamente en el 1,5% de los casos se registró algún tipo de víctima (8 fallecidos y 58 personas heridas hospitalizadas), lo que pone de manifiesto su baja gravedad, pero alta frecuencia.
Jabalíes y corzos, principales causantes de accidentes
De todos los siniestros registrado, el 88% se concentran en carreteras convencionales, donde los niveles de protección y control del entorno suelen ser menores que en las vías de gran capacidad, cuyos accesos son los principales puntos de entrada de fauna a la calzada.
El tipo de siniestro más común es el atropello a animales, que representa el 98% de los casos. Sin embargo, también se registran salidas de vía, alrededor del 1%, derivadas de maniobras evasivas por parte de los conductores al intentar evitar la colisión. En cuanto a la tipología de fauna implicada, el 86% de los siniestros corresponde a animales silvestres, destacando el jabalí como la especie más frecuente (42%), seguido del corzo (32%) y, en menor medida, los animales caninos (8%).
Por zonas geográficas, el mayor número de siniestros con implicación de animales se produce en la España despoblada y en la España Verde, siendo Galicia, Castilla y León y Castilla la Mancha las comunidades más afectadas. Asimismo, los meses de otoño e invierno, suelen ser los que mayor número de siniestros registran.
Los tramos más peligrosos
La Dirección General de Carreteras del Ministerio de Transporte y Movilidad Sostenible ha definido los Tramos con Especial Frecuencia de Incidente Viales con Implicación de Animales más conocido como TEFIVA. Se trata de una denominación, en vigor desde 2024 que se refiere a aquellos tramos con una longitud mínima de 1 kilómetro en los que en los últimos 5 años que hayan registrado al menos 10 incidentes con fauna de cierto tamaño y cuando alguno de ellos haya ocasionado al menos un siniestro con víctimas.
Durante 2023, se identificaron en la red viaria estatal 150 tramos catalogados como TEFIVA, que suman una longitud total de 205,1 kilómetros y que han sido señalizados oportunamente. Aunque estos tramos representan apenas el 0,8% del total de la red estatal, su relevancia en términos de siniestralidad es alta, con 3.200 incidentes con animales, lo que equivale al 21% de todos los accidentes con víctimas registrados en la Red de Carreteras del Estado (RCE) con implicación de fauna.
20 millones de euros en costes
Con relación a los costes de la siniestralidad, es preciso señalar que en el 98% de los siniestros no se producen víctimas, solo daños materiales. En este punto, se incluyen a continuación referencias a un estudio realizado en la Generalitat de Catalunya, en relación con la estimación de los costes de los siniestros, que pueden clasificarse de la siguiente forma.
Coste del siniestro (sin considerar el coste de las víctimas), que incluye los gastos asociados a los siguientes conceptos:
- El valor de los daños sufridos por los vehículos siniestrados.
- La tramitación administrativa de los expedientes.
- La intervención de patrullas de policía.
- La intervención de equipos de conservación de carreteras para la recogida y procesado del animal muerto a consecuencia del siniestro.
Coste asociado a las víctimas (fallecidos, heridos graves y heridos leves), que considera:
- El valor de la vida humana.
- El tratamiento médico y del servicio de ambulancias.
- La baja laboral y la pérdida de producción.
Entre 2006 y 2012 se produjeron en España 74.600 colisiones de vehículos contra animales salvajes, lo que supuso un coste de 105 millones de euros al año. La cifra engloba los costes relativos a víctimas, como el gasto de ambulancias, hospitalización, pérdida productiva o adaptaciones de viviendas. Así como los costes materiales, con daños de vehículos, pavimentos, gastos de policía y bomberos, y los costes de valor social calculados para cada animal muerto. Estos costes son independientes de las indemnizaciones de las aseguradoras. Como media, el gasto per cápita es de 15,91 euros, una cifra que asciende en las provincias del norte de España, donde ocurren la mayor parte de los siniestros de este tipo. En Soria el coste por persona es de 438,32 euros al año; en Burgos, de 203,43 euros; y en Zamora, de 177,71 euros.
El estudio indica que los desplazamientos por carreteras estrechas de estas regiones montañosas, arboladas, despobladas, al atardecer o al amanecer, incrementan el riesgo de accidente de tráfico entre un 30% y un 50% respecto a provincias llanas, pobladas y despejadas.
Aunque animales de pequeño tamaño como liebres, conejos y pájaros solo representan el 10% de los accidentes notificados, la envergadura de los daños que causan es tan importante como la ocasionada por grandes especies. Por ejemplo, dar un volantazo ante un conejo en la calzada que se salda con tres heridos graves costaría 700.000 euros.
La Asociación que ha elaborado el informe menciona los estudios efectuados por Generalitat de Cataluña y otro del Departamento de Zoología y Antropología Física de la Universidad Complutense de Madrid. El primero contabiliza los gastos de cada siniestro sin considerar el coste de las víctimas y lo cifra en unos 8.000 euros. Si multiplicamos esta cuantía por los accidentes registrados solo en 2024, la cifra resultante supera los 288 millones de euros.