Una osa y dos crías de escasa edad entraron ayer en la casa de un vecino de una aldea rumana. El mismo afectado lo denunció en redes sociales para dejar constancia del riesgo que acechó a su familia, con cuatro niños menores de edad, y animales ante el descaro de la hembra de oso pardo, más peligrosa si cabe cuando está acompañada de sus pequeñas crías. Así describió lo que vivió hace unas horas:
-“Me gustaría informar que hoy, 07/03/2025 a las 05:32 en Jud Mures, municipio de Galesti, aldea Sănvasii n.º 169, una familia de osos entró en mi jardín. Solicito a las autoridades competentes que tomen medidas de seguridad, ya que mi familia y yo estamos en peligro. Menciono que cuatro niños de entre 3 y 13 años viven en el jardín en cuestión”.
Demasiados osos en la zona
El condado al que pertenece la aldea salta constantemente a la actualidad del país europeo debido a la presencia de los osos pardos en el día a día de sus habitantes. Los ataques a animales domésticos centran las protestas y denuncias, con decenas de miles de euros reclamados en compensación por las ovejas, vacas, caballos, cabras e incluso mascotas devoradas.
En el condado de Mures se permite el abate de 43 lobos anualmente, según recoge la ley 242, aprobada en 2024, de los cuales ya se han emitido 13 permisos ambientales para la captura de 27 ejemplares problemáticos. Además, la región ha registrado dos muertes accidentales, uno atropellado por un tren y otro encontrado muerto sin que hayan trascendido las causas.
Según los últimos censos, en la zona se estima que habitan 865 osos, una cifra tres veces superior a la que el hábitat debería soportar. Algo que explica los 207 expedientes de indemnización registrados y aprobados el pasado año, con cerca de 500 animales perdidos a manos de los osos.





