Un vídeo captado por la cámara de fototrampeo de un fotógrafo y videógrafo turco, Alperen Akdemir, nos lleva a preguntarnos el número máximo de rayones que puede parir una única hembra de jabalí. En la primera secuencia vemos una veintena de rayones junto a la cochina. Un número impensable para una sola hembra, a no ser que se trate de un ejemplar adulto y experimentado que haya adoptado a las crías de otras congéneres que las han abandonado o han muerto, algo usual en la especie. Pero la segunda toma de la grabación captada por la cámara de fototrampeo nos revela la presencia de otras madres, efectuando un reparto más lógico de tal cantidad de crías.
Estamos ante una especie muy prolífica, cuyo periodo natural de celo se concentra entre los meses de octubre y noviembre. Tras esto, la gestación se prolonga durante tres meses y medio para llegar al momento de los partos, en marzo y abril. La naturaleza lleva a la especie a reproducirse en la época más favorable del año, cuando el campo le ofrece más abundancia de alimento y las temperaturas resultan más suaves y favorables para ese momento crítico de los recién nacidos. Pero esto es lo usual. En las zonas de alimento más abundante se pueden ver rayones junto a sus madres prácticamente durante todo el año.
Es algo probado científicamente por Florencio Markina y otros colaboradores en un estudio titulado Fenología reproductiva del jabalí (Sus scrofa) en las montañas cantábricas (Álava, norte de España). En este, se analizaron 673 mandíbulas de jabalíes, correspondientes a 308 machos, 346 hembras y 19 ejemplares de sexo no determinado, estimando la época de nacimiento de cada ejemplar con una aproximación de ± 3 meses. Los resultados obtenidos indicaron que el mayor porcentaje de nacimientos en la población de jabalíes se produciría entre los meses de noviembre y abril, con un máximo situado en enero y febrero (29,5%), y un mínimo situado en el mes de septiembre, aunque se constatan partos a lo largo de todo el ciclo anual. En cuanto al período de celo, se situaría a principios del otoño con un máximo a finales de septiembre, decreciendo a medida que avanza el invierno. El tamaño de camada de la población estudiada se sitúa en 3,86±0,22 fetos por hembra.
Factores que determinan cuántas crías tiene una jabalina
Las camadas de estos animales pueden variar enormemente en número, dependiendo de factores como la edad de las hembras gestantes, la disponibilidad de alimento y agua o el peso de las jabalinas. Investigadores que se han sumergido en este apasionante tema aseguran que cuanto mayor es el peso de las hembras, más crías son capaces de engendrar. En este sentido, las más jóvenes y sobre todo las primerizas, que son más pequeñas en tamaño, suelen tener dos o tres crías, mientras que las más veteranas y maduras, esas hembras de 70 y 80 kilos o más, son perfectamente capaces de parir más de cinco rayones.
Markina también aporta datos a este respecto: “El análisis de hembras grávidas aporta un resultado medio de tamaño de camada que se sitúa en 3,86±0,22 fetos por hembra, con un máximo de 5 fetos en hembras cuyos pesos varían entre los 40 y 85 kg., existiendo una relación significativa entre el número de fetos y el peso de la hembra (r= 0,6983; n= 29; p< 0,01). Este valor previo al nacimiento baja a 3,47±0,34 rayones por hembra atendiendo a los resultados de observación de grupos familiares. En cuanto a las observaciones de hembras con bermejos, es decir, con ejemplares de 6-12 meses de edad, el valor obtenido es de 2,67±0,41 (n=45). Estos valores indicarían una tasa de mortalidad del 30,8% en los primeros 12 meses de vida.
Un animal capaz de sobrevivir desde muy joven
La capacidad de sobrevivir de los individuos de esta especie se convierte, junto a su alta capacidad reproductiva, en clave para comprender la sobrepoblación de jabalíes en cada vez más puntos del mapa. Durante los primeros días de vida, dependen completamente de sus madres para conseguir el alimento y el calor necesarios para sobrevivir, pero esta etapa resulta mucho más corta que en otros animales, llevando a los rayones a ser capaces de sobrevivir por sí mismos cuando alcanzan pocos meses de vida.





