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lunes, abril 20, 2026

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Dos cazadores sorprenden a un oso pardo intentando entrar en el interior de su vehículo

El depredador, atraído por el olor de la comida, trata de acceder a ella. Los disparos al aire de los cazadores evitan que el plantígrado destroce el 4x4, pero no lo alejan de allí, originando una peligrosa situación.

Estas impactantes imágenes han sido publicadas por un página de Facebook especializada en la caza con laikas, nombre genérico para varias razas de perros de caza del norte de Rusia y de la región de Siberia, especialistas en el rastreo y acoso de jabalíes, alces y osos pardos.

Los cazadores se ven obligados a abatir al oso

Pese a los intentos de los cazadores de espantar al depredador con disparos al aire y con la ayuda de perros, ante el temor que se abalance contra ellos, el oso se yergue sobre sus patas traseras en actitud hostil, deciden abatirlo. El animal sin vida es recuperado a varias decenas de metros del lugar del lance. El abate del oso pardo ha tenido lugar en Mongolia. País en el que está permitida la caza del depredador.

La caza del oso pardo en Mongolia está regulada y existen temporadas específicas y cupos limitados para garantizar la sostenibilidad de la especie. La campaña venatoria inicia a mediados de julio y se prolonga hasta mediados de octubre, aunque puede variar según la zona. En España, el control poblacional del oso pardo está prohibido. La especie está catalogada en peligro de extinción.

 

Ataques de oso pardo en España

La presencia de osos pardos en los núcleos urbanos y en las proximidades de zonas habitadas generan problemas de convivencia con la ciudadanía. En septiembre, un oso pardo lanzó un zarpazo a un coche ocupado por dos personas en la comarca de Liébana. Además de sembrar el pánico en algunos municipios rurales, el depredador ataca al ganado y destroza las colmenas en busca de un alimento que encuentran irresistible: la miel de abejas.

El último ataque del que tenemos constancia se produjo en junio del año 2022 cuando una osa acompañada de una cría atacó a Laureano Puente en el paraje denominado Collado de Las Lamas, situado entre los municipios de El Tojo y Tudanca. En abril, el Tribunal Superior de Justicia de Asturias condenó a la administración del principado a indemnizar a Carmen Suárez con 83.600 euros tras ser atacada por un oso en la parroquia de Sonande, perteneciente al concejo de Cangas del Narcea. El depredador le propinó un zarpazo en el rostro y la mujer se rompió la cadera en la posterior caída.

 


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